Hace ya bastantes entradas, me quejé de manera pública en este blog de como era posible que el Ajuntament de L'Hospitalet no renovara contrato al FICEB para celebrarse en La Farga, y si tolerase que Highlife BCN, una feria dedicada al cannabis, se asentase allí. Me entero por El Periódico que Highlife se ha visto en un brete similar, y ha de abandonar Hospitalet para trasladarse, nada mas y nada menos, que a Pamplona. Mismo rasero pues en mi ciudad para los huéspedes incómodos, y un extraño paralelismo en dos temas cuyo único punto en común es que generan polémica, y que tienen acérrimos defensores y detractores. Me abstengo de hacer otras lecturas...
Después de despedirse del Festival Internacional de Cine Erótico --a instancias de una decisión tomada por el pleno del Ayuntamiento de l'Hospitalet--, la dirección de la Farga tampoco ha renovado el contrato con Highlife BCN, la feria del cáñamo que, para su cuarta edición, de 3 al 5 de julio, ha tenido que buscar refugio en Pamplona.
Esta vez no ha sido el ayuntamiento ribereño, sino supuestas presiones por parte de la Generalitat, las que habrían acabado con una feria que atraía cada año uno 15.000 espectadores y centenares de expositores, siempre según denuncia la propia organización. "No podemos demostrarlo, pero si la propia Farga siempre se ha portado de maravilla con nosotros, incluso ahora, parece claro que es a la Generalitat a quien no le guste la presencia de esta feria", dice Sergio Martínez, uno de los organizadores de Highlife BCN.
(Fuente: www.elperiódico.com - 05/05/2007)