Hammer Horror

27 Mar, 2008

The Turn Of A Friendly Card

— Escrito por dominatrix @ 19:52

Hace días que vengo notando que el PC no va tan alegre como debiera con la Geforce 8500 GT de la que ya os hablé hace una temporada: al pasar de una aplicación a otra, me encuentro con menús y pantallas en riguroso color negro, que obligan a cerrar la ventana o a repetir la acción, y unos tiempos de respuesta francamente altos. Soy consciente de que usar Vista y dos monitores a la vez no es la mejor manera de conseguir el rendimiento deseado, pero me he acostumbrado a trabajar así, y ya se sabe aquello de que "un paso atrás, ni para tomar impulso". Además, que este blog no es para hablar de informática, sino de lo que no se debe hacer en informática: una de las pocas materias en las que se puede escarmentar en cabeza ajena.


En vano pensaba que Nvidia, de la que soy un fiel usuario, vendría en mi auxilio con una entrega de nuevos controladores para Geforce 8 y Vista de 32 bits. Iba pasando por su página de vez en cuando (www.nvidia.com) para comprobar si había drivers nuevos para la serie 8, pero nada: el tiempo parecía haberse detenido para ellos en Diciembre de 2007, lo que no me cuadraba con la declarada voluntad del fabricante de trabajar estrechamente con Microsoft, ofrecer una mejor experiencia de usuario y bla, bla, bla. No os quiero contar el cabreo que pillé cuando, al equivocarme en la selección de la familia de la tarjeta, eligiendo serie 9 en vez de serie 8, comprobé que Nvidia SI tenía controladores actualizados, de dos días antes para mas recochineo, para la primera, pero no para la segunda. Tras calmarme un poco analicé mis opciones. Podía quedarme como estaba, y esperar sentado a que Nvidia cumpliese lo prometido, o subir un escalón mas, e ir a por la serie 9. Leí un montón de artículos de análisis acerca de las nuevas Geforce 9600, de esos en lo que lo mas importante parece ser a cuanto puedes forzar la frecuencia de la tarjeta ("overclocking", que lo llaman), y cuantos fotogramas por segundo puede dar con tal o cual juego. De lo que es la experiencia de todos los días, ni palabra. En lo que casi todos coincidían era en alabar las virtudes del nuevo chip gráfico de Nvidia, al parecer el primero pensado en exclusiva para Directx 10 y Vista. La decisión estaba clara: subir un peldaño en el cajón pero, ¿en que dirección?


Tenía claro que esta vez no me apetecía jugármela con algún oscuro fabricante taiwanés de nombre cdivertido. Ni la Asus de serie 7 ni la Galaxy de serie 8 habían logrado hacerme olvidar a mi XFX de serie 6, sin duda la mejor tarjeta gráfica que haya tenido jamás. Quizá pudiera ser la candidata ideal... Y el pálpito fue acertado: XFX (www.xfxforce.com) había lanzado al mercado hacía poco sus tarjetas de serie 9, entre ellas una 9600 GT de la que todos los que entienden de esto mas que yo (y que son legión) ponían en los cuernos de la luna, sobre todo en lo tocante a la relación calidad-precio. El círculo se cerró cuando me enteré de que mis sufridos proveedores de Pricoinsa (que tantos años llevan aguantándome con estoica paciencia) tenían la tarjeta en stock... y que en su catálogo también tenían una Geforce 7600 AGP, que me vendría de perlas para actualizar la 6600 que tiene mi otro PC. Habiendo presupuesto y ganas, el resto es sencillo...


Me vine de Prico con la XFX debajo del brazo mas contento que unas pascuas, la otra me la traerían en un par de días. La Galaxy parecía un juguete comparada con la monstruosa XFX, mucho mas grande y pesada, y encerrada en una funda de metal litografiado, que es ya marca de fábrica de la casa. El escamoteo de una e instalación de la otra es algo que se puede hacer con los ojos cerrados: Vista detectó enseguida la 9600, y se aplicó a bajar e instalar sus propios drivers con certificación WQHL. La diferencia se ve y se nota... por mas que al día siguiente descubrí que los controladores instalados por Windows no eran los mas recientes, y algunas aplicaciones decidieron ponerse en huelga de celo a casua de ello. Nada que no se pudiera solucionar con una visita a la web de Nvidia, desinstalación de los controladores anteriores e instalación de los nuevos. Durante las pruebas, he torcido el morro mas de una vez al sufrir ciertos errores de controlador gráfico que ya tuve en la época de la 7600, pero vamos a confiar, por enésima vez, que el fabricante va a hacer sus deberes para con su mas nuevo retoño, y que todo se irá solucionando con nuevas entregas del Forceware, ya no tan unificado, pues depende mucho de la familia a la que pertenezca la tarjeta gráfica que estés usando. La XFX se desenvuelve rápida como un demonio, por lo que entiendo su merececida reputación.


El otro PC, por contra, no ha dado el mas mínimo inconveniente: es la ventaja de trabajar con tecnologías de penúltimo momento y mas que contrastadas. Al quedar obsoleto el estándar AGP, pensé que una 6600 es lo mas alto a lo que mi ex-Pentium 4 podía aspirar: encontrar una de gama superior ha sido una verdadera alegría. Ni diez minutos he necesitado para intercambiar las tarjetas e instalar los controladores mas recientes: a XP aún le queda cuerda para rato, aunque Microsoft diga lo contrario, y la mejora de rendimiento es mas que apreciable. De momento, vamos mas que servidos de cambios para una buena temporada, o al menos, ese es mi deseo.



http://www.itnewsonline.com/images/news/XFX-9600-GT-2.jpg




There are unsmiling faces and bright plastic chains
And a wheel in perpetual motion
And they follow the races and pay out the gains
With no show of an outward emotion

Alan Parsons Project: The Turn of a Friendly Card


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