Renovarse Y No Morir
Llevaba varios días pensando acerca de cuando Microsoft distribuiría el Service Pack 1 para Vista... y hoy, sin previo aviso, está de camino hacia mi disco duro. En este justo instante anda por el 73 por ciento y subiendo. Así que empiezo la entrada con el Vista "tal cual" y espero poder terminarla ya con la actualización en su sitio. Permanezcan atentos a la pantalla.
Parece que todo ha acabado ya, y sin ningún tipo de catástrofe, mesado de barbas ni apocalipsis a escala de disco duro. El Service Pack 1 ocupa unos 66Mb, que han tardado lo suyo en bajar. Después de esto, Windows Update se ha tirado un ratito instalando la actualización. A continuación, un cuadro de diálogo me ha dado la posibilidad de acceder a la información previa acerca del SP1, y he podido leer que la actualización llevaría una hora o mas, momento en el que he torcido el morro. Tras aceptar la licencia, Windows se ha cerrado y ha comenzado el proceso de actualización propiamente dicho. Con la pantalla de cierre de fondo, los números han empezado a desfilar: "Instalado Service Pack 1 - Estado 1 de 3"... Largo me lo fiais, señor Don Juan...
Los dos primeros estados se han completado en esta fase. El PC se ha reiniciado, tardando mas de lo habitual. La pantalla de inicio ha mostrado el Estado 3 de 3 y, al completarse, Vista ha arrancado como es habitual. A simple vista, todo parece en su sitio... No. La actualización ha cambiado el orden de mis dos pantallas TFT, la de la derecha es ahora la principal, lo que me deja un poco confuso: para alcanzar la pantalla de la izquierda, he de llevar el cursor a tope a la derecha, con lo que aparece a continuacíón en el borde del monitor izquierdo. La solución es sencilla: abrir el panel de control de Nvidia y redefinir las posiciones de las pantallas principal y secundaria mediante un sencillo menú. Vuelvo a ver mi escritorio tal y como estoy acostumbrado, solo he de recolocar los iconos, cuya posición ha sido alterada por la maniobra.
Solo noto otra cosa extraña: los altavoces no suenan. Parece ser que el controlador del chipset de audio Realtek que lleva mi placa se ha actualizado también. Abro el panel, retiro la clavija de los altavoces y la vuelvo a insertar. El sistema Autosense me pregunta que dispositivo he conectado, lo marco y pruebo. Perfecto. Hago una breve prueba de ecualización con Winamp y Don't Turn Your Back, de Blue Öyster Cult. Ya tenemos audio de nuevo.
El proceso completo apenas ha llevado 25 minutos, y en este momento, todo parece funcionar a la perfección. Iré probando a lo largo del día y, si todo va como apunta ahora, instalaré también el Service Pack 1 de Vista en el portátil, para que no se diga.