Power Transfer
Los forofos del automóvil y de la informática tienen una cosa en común: les incomoda muchísimo escuchar cualquier ruidito extraño cuando están al volante o al teclado, pues piensan de manera inevitable que hay algún problema... Días llevo yo escuchando un extraño chirrido dentro de la caja del PC, y por mas que lo he inspeccionado, no he logrado descubrir su origen. No relacioné esto con un feo síntoma que mi ordenador estaba dando: de vez en cuando, y sin venir a cuento, se apagaba por completo en menos de un segundo, con independencia de lo que estuviese haciendo. ¡Ah, si hubiese hecho caso del ruidito antes!

La frecuencia de estos apagados fulminantes y fortuitos era mas molesta que preocupante, y los achaqué en un primer momento a problemas en la red eléctrica. En el barrio de Collblanch, en L'Hospitalet, donde vivo, la mala salud de las infraestructuras energéticas es endémica: recordemos que cuando se produjo el último gran apagón que culminó con el incendio de la estación eléctrica de Maragall, el incidente se inició precisamente en la planta transformadora de Collblanch...
Sin demasiadas prisas, tenía ya mirado presupuesto para un SAI sencillo, en la vana esperanza de que este aparato solventara el problema de microcortes de fluido y picos de tensión. Aún así, no me cuadraba el hecho de que el resto de ordenadores de mi despacho parecían inmunes a estas presuntos problemas energéticos, y que solo el P4 con Vista que uso se quedaba mas seco que la momia de Tutankhamon. Tras la caída, debía desconectar el cable de alimentación del PC, esperar unos minutos, volverlo a conectar, y entonces el ordenador arrancaba como si nada hubiese pasado.
Los apagones se han ido espaciando en el tiempo, pero el dichoso chirrido, cual banshee agorera, seguía estando ahí. Hasta ayer. A última hora de la noche, y liado entre varias aplicaciones, el PC se apagó de nuevo y ya no quiso volver a encenderse, pese a mis esfuerzos, jaculatorias e imprecaciones varias. Todo apuntaba a la fuente de alimentación, la principal sospechosa en todo este tiempo pero... ¿y si se había fundido la placa base u otro componente, precisamente de los mas caros? Abrí el ordenador, retiré la fuente de alimentación, aunque dejando conectados sus cables, excepto la toma de red: antes de tocar CUALQUIER cosa en un ordenador, es INDISPENSABLE desenchufarlo, dejarlo reposar unos minutos, para que se enfríe y se descarguen los condensadores, y que eliminemos la electricidad estática tocando tierra.
Con sumo cuidado, volví a darle alimentación a la fuente, afianzada junto a la caja para que no se moviese. Y enseguida descubrí el problema: al darle al botón de encendido, vi saltar una chispa en la circuitería eléctrica de la fuente, y escuché el dichoso ruidito de nuevo. Diagnóstico: posible cortocircuito o elemento electrónico estropeado en la fuente de alimentación. Cualquier persona que haya montado circuitos o tenga conocimientos sobre electrónica (mi caso) se hace cruces ante el pésimo montaje interno que se hace en China de elementos como una PSU. Si funciona, es de puro milagro, y os doy mi palabra que he abierto unas cuantas fuentes de alimentación...
Desconecté de nuevo la electricidad, tomé nota de la marca, modelo y potencia de la fuente, y terminé como pude lo que tenía pendiente en el portátil. Esta mañana, en la web de mi proveedor, Pricoinsa, he comprobado que tenían en stock unas fuentes de la marca Media Magic, formato BTX de 600 watios, por 27,4 euros mas IVA: justo lo que necesitaba. La particularidad de estas PSU es que son específicas para P4, son algo mas estrechas que las convencionales, y llevan un ventilador de 12 cm no en la parte trasera, sino en la ventral, que aspira justo encima de la CPU para ayudar a disipar calor. Mi mujer ha sido tan amable de traérmela, por lo que después de comer solo he necesitado unos minutos para retirar la vieja e instalar la nueva: ni tan solo he precisado de un mísero destornillador, pues los tornillos de tapa y fuente son de cabezal grueso y se aprietan con los dedos. He aprovechado para pasar la aspiradora y limpiar el polvo dentro de la caja, y he puesto cuidado a la hora de sujetar los cables eléctricos para evitar cortocircuitos, quemaduras de cubierta u obstrucciones.
El ordenador ha arrancado a la primera y sin contratiempos, lo que demuestra que el diagnóstico de la avería era correcto y las acciones emprendidas eficaces. El único error que he cometido es no haber vuelto a colocar el sensor del termómetro externo de la caja (que se suelta con excesiva facilidad) debajo del zócalo de la CPU, cosa que solventaré mas tarde por no ser un elemento crítico. Lo mas importante es el tiempo y dinero que he ahorrado haciéndolo yo mismo en vez de llevando el ordenador al SAT de Prico. Y por encima de todo, que ya no se oye el ruidito... al menos por el momento.