Mi Matrícula Digital
Aparece una noticia en la página de la Asociación, acerca de que Bruselas considera que las direcciones IP deben tratarse como un dato personal - La serie de números que identifica a un ordenador en la red, la dirección IP, debe ser considerada generalmente como información de carácter personal, según afirmó el director de la oficina de Protección de Datos alemana, Peter Scharr. El tema trae cola, porque como la propia noticia indica, instancias como Google consideran que la IP solo hace referencia a un ordenador físico, no identifica a la persona que hay detrás. Cierto es que el ordenador de un cibercafé, un servidor DNS o FTP, el terminal de una red de oficina o un kiosco de Internet accionado por monedas cumplen con esta definición... pero que ocurre con los usuarios que se conectan a Internet desde sus hogares, utilizando para ello línea telefónica, ADSL, cable, PLC u otras tecnologías? Todos ellos usan una dirección IP, fija o dinámica, y gran parte son utilizados por una única persona, por lo que en este caso, la IP es poco menos que una matrícula digital cuando viajas por la Red.
En su inmensa mayoría, los usuarios domésticos que se conectan a Internet mediante una conexión ofrecida por un ISP (cualquier tecnología al uso) utilizan la llamada IP dinámica. Es decir, al arrancar la conexión, el sistema de tu ISP te valida y, del "pool" o rango de direcciones IP que tenga disposibles, te asigna una para que puedas navegar u otras cosas que se pueden hacer en la Red. Esta IP se asigna de manera aleatoria: aunque parecida (y fácilmente rastreable hasta el ISP que la tiene concedida), puede no ser la misma nunca. Se que algunos sistemas de cable utilizan un método de IP semi-dinámica: si cuando el usuario se conecta, la última IP que utilizó está disponible, se le asigna directamente, y en caso contrario se le da otra.
En todos estos casos, es difícil establecer la biunivocidad entre IP y usuario: en caso de que haya que rastrear a esta persona en los supuestos contemplados por la ley, es el ISP el que, consultando los logs, puede conocer la identidad del usuario y ponerlo en conocimiento de la autoridad judicial. El que suscribe estas líneas está mas de acuerdo con la directiva indicada por Bruselas: uno, que es tan especial en tantas cosas, lo es también en esta: mi conexión ADSL dispone de IP fija desde el año 2000. En la actualidad no se concede ninguna, solo dinámica, y si el usuario la desea por alguna razón, ha de pagar una cuota adicional por este concepto. Esto es así al menos en Telefónica: desconozco si otras operadoras de ADSL contemplan esta posibilidad. ¿Y por qué se utilizan IP dinámicas, si las fijas son mucho mas simples de configurar e instalar? Pues porque las IP, con el actual sistema IPv4 (cuatro bytes), son un bien escaso, presto a agotarse por la gran demanda que hay de ellas: recordad que una IP sirve para identificar un ordenador de manera inequívoca en una red, y que no puede estar repetida... e Internet es una red MUY grande. Es por ello que se ha creado el sistema IPv6 (seis bytes) para sustituir al actual, próximo al colapso, y que será implantado antes de lo que pensamos.
La razón para disponer de IP fija es sencilla : me di de alta del ADSL con Terra en el año 2000, cuando era el único operador que ofertaba este servicio. No se temía la carestía de direcciones IP, ni Terra disponía entonces de medios técnicos para la autentificación y asignación de IP dinámicas. Cada vez que recuerdo que el alta me costó mas de seis meses... cuando ahora los ADSL se instalan en menos de una semana... Todo esto había variado de manera muy sustancial en 2003, cuando mi ADSL fue migrado de Terra a Telefónica: de manera extraña, se me respetó la dirección IP fija, aunque no otros parámetros de calidad del servicio, como la conexión básica (garantía de un caudal mínimo del 10 por ciento de la velocidad contratada) o la sobresuscripción (concurrencia de mas de un usuario por un mismo canal de señalización). Siete años llevo con esta IP, por lo que la considero ya un dato personal mío, que me ha identificado durante mas de la mitad del tiempo que llevo conectado a Internet. Tan meridiano como mi propio DNI, así que opino que, en esta ocasión, los señores Page y Brin (fundadores de Google) no tienen razón.