Hammer Horror

21 Ene, 2008

Cacharreo de Grabadoras en Vista

— Escrito por dominatrix @ 15:10

Hace bastantes entradas que no consigno aquí problemas con Windows Vista, por la sencilla razón de que no tengo ninguno. Pero eso nunca se puede decir, sobre todo cuando falta poco mas de un mes para cumplir mi primer año trabajando en exclusiva con él... El otro día, mientras copiaba ficheros de uno de mis DVD, noté que la grabadora, una Pioneer 111D, comenzaba a dar errores de lectura. Hace algunas semanas que la bandeja motorizada no cierra cuando le das al botón, hay que acompañarla un poco. Una pega, vale, pero dos aconsejan sustituir la unidad: he perdido la cuenta de lectores y grabadores de CD/DVD que debo haber quemado en los últimos años, de todas las velocidades posibles. Trabajé muchos años en el boom de aquello llamado "multimedia", y es imposible saber cuantos másters, CD o DVD han pasado por mis ordenadores para probar o comentar. Cada lector es mas rápido y mejor que el anterior, pero todos acaban feneciendo por exceso de uso. Si estáis en trance de cambiar el lector o grabador de CD, creo que os interesa leer el resto de la entrada... Si os funciona correctamente, podéis dejarlo aquí, pues lo que viene a continuación es una batallita técnica sin mas trascendencia.


Se supone que Windows soporta de manera directa la mayoría de lectores-grabadores del mercado: atrás quedaron los tiempos en los que había que configurar MSCDEX y el controlador de la unidad a mano, en el AUTOEXEC.BAT y el CONFIG.SYS. El constante trasiego de lectoras me ha enseñado que, en la actualidad, para cambiar una grabadora basta con apagar el ordenador, abrirlo, sacar los cuatro tornillos de sujección, comprobar el "jumper" de configuración IDE, sustituir la unidad colocándole los cables ATA y de alimentación, recolocar los tornillos, cerrar tapa, reiniciar y comprobar que la BIOS reconocie el dispositivo. No mas de cinco minutos de trabajo: al rearrancar Windows, este añade los controladores necesarios, y ya podemos seguir trabajando como si nada hubiese pasado.

Lo que ocurre es que esto no siempre funciona así: tengo comprobado que a Windows no le gustan los cambios frecuentes de unidad de DVD, y hay que recurrir a la picardía y al macgiverismo para lograr que funcione como es debido. Como os decía, y vaticinando una próxima defunción de mi unidad, me acerqué a la tienda UPI que tengo al lado de casa: Javier, su dueño, es buen vecino y amigo. La única grabadora que le quedaba disponible era una Lite-On OEM, modelo 23AHD o algo así, con Lightscribe y todo, que no me enamoró precisamente, pero que me solventaría la papeleta. Me la llevé y la instalé tal y como he descrito arriba. Reconocimiento correcto en BIOS y OS, pero la sorpresa vino cuando, al poner cualquier DVD grabado en la unidad, esta se empeñaba en decir que era virgen, y que si quería grabarlo. Incluso cuando probé con varios Audio CD originales que quería importar a Itunes. Hice todas las pruebas posibles, revisando a fondo BIOS, configuración del IDE, cables... pero nada. Desmonté la grabadora y se la devolví a Javier, que delante mío la probó en XP con un adaptador IDE-USB... y funcionaba perfectamente. Hasta bien entrada la semana siguiente no iba a tener mas, así que se lo dejé en la tienda, esperando que entrase la siguiente remesa para poder probar otro lector, al no ser cuestión demasiado urgente. Sigo esperando a que lleguen, pese a las diversas gestiones que mi vecino ha hecho.

Lo divertido del caso, y aparte del lógico mosqueo, fue que, al llegar a casa, conecté de nuevo la grabadora vieja... y empezó a hacer lo mismo que la nueva: negarse a leer los discos, argumentando que estaban sin grabar. Vuelta con las pruebas y los meneos: recordé que ya me habían pasado cosas parecidas en algún cambio de lector con otras versiones de Windows, y tuve una súbita inspiración. En otras ocasiones había observado ves que pones el disco y Windows no inserta, junto al nombre de la unidad, la etiqueta correcta, o bien no la actualiza pese a que has cambiado el disco. Por suerte tenía anotado el modelo de la grabadora nueva, y sabía el de la vieja, así que abrí el Regedit y busqué todas las claves relacionadas, borrándolas una a una y poniendo mucha atención en lo que tocaba: tocar el Registro de Windows, si no sabes lo que haces, puede ser muy peligroso para la integridad de tu sistema operativo. Tras esto, me fui al Administrador de Dispositivos y desinstalé la grabadora Pioneer, pese a las protestas de Windows. Reinicio, comprobación redudante de BIOS, arranque de Vista: el SO, como es lógico, reconoce la grabadora y le añade los controladores. La pruebo: vuelve a leer sin mas problemas que los que ya tenía por culpa de la propia unidad. Así que mañana o pasado, cuando Javier tenga disponible mi grabadora nueva, me preocuparé de desinstalar de manera concienzuda la vieja, no solo a nivel de hardware, sino también de software, antes de colocar la nueva. El informático es el único animal que tropieza 1024 veces en la misma piedra...

Nota: Reconózcase el esfuerzo literario desplegado para hablar con cierta extensión acerca de CD, DVD, lectoras y demás sin utilizar para nada la palabra "canon", ni los improperios que suelen venir aparejados con ella.


Comentarios


Añadir comentario


authimage






Powered by pLog