Tras el Paso De Los Reyes
Como estaba estipulado, SSMM los Reyes de Oriente pasaron por mi casa, la de mis padres y la de mis suegros, dejándome diversos regalos, algunos bastante curiosos: los pajes reales suelen quejarse mucho de que es complejo regalarme cosas, por mor de mis eclécticos gustos. Entre otras cosas cayeron varios CD (Dimmu Borgir, Cradle of Filth y Dream Theatre) y algunos DVD (una colección de 20 películas de terror), un headnocker de colección de la Universal (Bela Lugosi como Drácula), un maletín de adminículos para jugar a póquer (no se para qué, si nadie quiere jugar conmigo debido a mi reputación como mago y tahúr), un robot de juguete (¡los adoro!)... y por supuesto, la estrella de la función ha sido el esperado Ipod, un Classic negro con capacidad de 80Gb, con el que estoy escuchando música ahora mismo...
Había leído mucho sobre los dichosos Ipod, y hasta había tocado de refilón alguno, pero ahora soy el primer interesado en tenerlo controlado. Llevo tiempo utilizando Itunes como reproductor de MP3 en el iBook y en mi portátil Toshiba, pero nunca lo había tenido conectado a un Ipod "en vivo". Si estás minimamente familiarizado con la filosofía Apple, Itunes tiene pocos secretos, pues aunque sus menús son prolijos, está bastante dirigido en su funcionamiento, y es sencillo de manejar. Comprendo el éxito del aparatito, ya que no hay que saber gran cosa para ponerlo en marcha y utilizarlo: esta mañana, antes de salir para el trabajo, he hecho la prueba de importar un CD original ("In Sorte Diaboli", de Dimmu Borgir) en Itunes. El resultado ha sido perfecto, portada y renombrado de ficheros incluido, y apenas ha necesitado de unos cinco minutos, con una buena calidad de audición.
Hay algunas cosas que no me gustan de Itunes, y una es la cantidad de recursos que necesita: mi PC, que no es precisamente lento (un Pentium D Dual Core a 3 Ghz), se atranca entre Vista e Itunes cuando tengo el Ipod conectado, o estoy reproduciendo música. La idea de sincronizar entre tu colección y el aparatito es buena e ideal para usuarios inexpertos, pero estoy convencido que, cada vez que arrastras un compacto o una serie de archivos MP3, Itunes los copia en una carpeta suya fuera de la vista del usuario, lo que puede llegar a colapsar un disco duro de tamaño medio sin que te des cuenta. Itunes depende en exceso de las cabeceras ID de los ficheros MP3, y si estas no se editan con mimo o no son correctas, pueden dar pie a multitud de inconsistencias en tu colección. En mi caso, siempre he sido muy cuidadoso con esto, lo que obliga a emplear horas y horas editando cabeceras con Mp3bookhelper, pero luego se agradece... y aún así tengo muchas cosas para revisar o corregir.
Reconozco que es un capricho, pero me he empeñado en que añadiré las carátulas a todos los discos copiados en el Ipod... lo que requerirá de mucho tiempo y mucha paciencia. Si la carátula no se puede obtener de la Itunes Store, colocarla a mano es lento y engorroso, ya que el programa da las facilidades justas para hacerlo. También he descubierto con desagrado que tener un Ipod es ya lo mas normal del mundo, puesto que mis primos mas jóvenes lo tienen todos, de uno u otro modelo, por lo que tengo la sensación de que he llegado tarde...
NOTA: Escribo Ipod e Itunes, la primera en mayúscula, porque parece que a Plog (idéntico caso) no le gusta que se escriba la primera con minúscula y la segunda en mayúscula, como lo hace Apple, pues coloca un interrogante al final de las palabras que estima que están "mal escritas".