12 Euros
A punto, a punto de las 75.000 lecturas en Hammer Horror... Me cuesta tanto de creer como que el canon que se ha aprobado finalmente para los discos duros sea de 12 euros, 1.992 de las antiguas pesetas. Un auténtico impuesto encubierto, que solo redundará en beneficio de una empresa privada que se dedica a restaurar antiguos palacios para que le sirvan de sede, y que se repartirá entre gente ya bastante forrada de por sí. Una maniobra perfecta, pues cualquier ordenador necesita de disco duro para funcionar, y ellos cobrarán con independencia del fin al que se destine esa máquina. Siempre dijeron que esa medida estaba en estudio, y que no se iba a aplicar... pero nos la han colado con premeditación y alevosía.
Igualmente vergonzoso es el canon aplicado a otros soportes y aparatos, como los teléfonos móviles o las memorias USB, pero en el caso de los discos duros, la cuantía es especialmente sangrante. Estoy en plena campaña de Reyes, y uno de los regalos que he comprado es un disco duro USB externo Fujitsu, a petición de mi cuñada Anna, para usar con su portátil. El aparatito en cuestión me ha costado 98 euros, y me rebela especialmente que el 12 por ciento del precio que he pagado por él vaya a parar a manos de estos mercachifles, que no van a hacer otra cosa por mi que tomarme el pelo a través de sus representados, y tratarme como un presunto delincuente que piratea todo lo que cae en sus manos.
Anna es pediatra en el hospital de San Joan de Déu, de Barcelona: es una persona muy ocupada, enamorada de su profesión y no sabe apenas lo que es un programa P2P?. Ama la música, pues estudia piano, le encanta el pop y la world music. Utiliza su portátil y su PDA para el trabajo, y en menor medida, para sus documentos personales y sus fotos. El disco duro se lo regalo encantado, porque la aprecio muchísimo... pero me hierve la sangre pensando que, cuando almacene en él documentación médica, material didáctico, apuntes de piano o las fotos de su último viaje, una organización privada totalmente ajena a todo esto habrá engrosado sus arcas con una gabela muy onerosa y del todo inaceptable. Los ordenadores tienen un papel muy importante en la medicina moderna, y no es precisamente el de almacenar material con derechos de autor. Preferiría con sinceridad que el dinero que devengan por mor del maldito canon esos equipos se reinvirtiera en cuestiones médicas y de salud, mucho mas necesarias que resarcir de posibles pérdidas a esa caterva de garrapatas a las que llamamos "artistas". Espero, querida Anna, que al menos el disco duro te sea útil...