Esqueletos De Carton En El Armario
Por la entrada anterior sabréis que llevo varios días muy enfrascado con los preparativos de la fiesta de Halloween, sin duda, la época del año mas divertida para un seguro servidor. El miercoles por la noche es la efemérides en cuestión, que una vez acontecida, ya no deja mas alternativa que no sea pensar en las Navidades. Quince días llevamos en casa planificándolo todo, y han sido precisas mas de dos jornadas completas para decorar toda la casa según lo estipulado. Nuestra familia transige ya ante lo que ve como una chaladura inocente, y los niños lo disfrutan como locos. Eso es lo que hace que realmente merezca la pena...
Magic in the air... on Halloween
Black is the night full of fright
You'll be missing the day
What will be here very soon
Changing your way
A knock at your door
It is real or is it a dream
On trembling legs you open the door
And you scream... on Halloween
Helloween - "Halloween"
La fiesta que los emigrantes irlandeses llevaron a Estados Unidos, y que los norteamericanos hicieron propia y han propagado por medio mundo, está arrasando en Europa desde hace unos años. Suerte de Carnaval con trasfondo macabro, Halloween es un descubrimiento reciente en nuestro país, pero ha pegado fuerte. En mi barrio, no son pocas las tiendas que han adoptado una decoración acorde con esta celebración, y los comercios especializados en disfraces y artículos de fiesta están llenos a rebosar de los mas variados artículos relacionados con el particular.
En mi caso, comenzamos a celebrar la fiesta de Halloween entre amigos, a mediados de los 80, todos jugadores de rol y cinéfilos impenitentes, creando toda una mitología y "modus operandi" propios: teníamos el terreno abonado para ello, aunque celebrar fiestas tan macabras no se estilaba mucho por aquel entonces. Ahora, todos cuarentones, intentamos perpetuar la costumbre montando el sarao para nuestros hijos y familiares.
Los visitantes que no conocen nuestra costumbre son los que mas disfrutan ante la inaudita sorpresa que supone llegar a una casa particular y comprobar en la misma puerta que hay algo raro allí. El recibidor ha sido convenientemente oscurecido, y su decoración sustituida por carteles de terror (véase entrada anterior del blog), esqueletos y lápidas de pega. Una máquina de humo crea una brumosa atmósfera (el precio de este tipo de aparatos profesionales ha bajado hasta niveles ridículos), que hace destacar velas y otras iluminaciones. Un reproductor Mp3 con altavoces, convenientemente camuflado, emite música tétrica: al fondo, una mesa llena de esotéricos elementos ofrece una bandeja en la que los caramelos se mezclan con arañas de plástico y partes humanas de pega. Al abrir la puerta para nuestros visitantes con todo este tinglado, es tradición saludarles con una frase del Drácula de Ford Coppola, con la que Gary Oldman recibe a un asustadizo Keanu Reeves: "Pasad y dejad algo de vuestra alegría en esta casa". ¡No falla nunca!
En el pasillo, todos los cuadros han sido cubiertos con carteles y otros adminículos, y se nos ha ido la mano con las telarañas artificiales. Del techo cuelgan murciélagos y esqueletos fosforescentes, y la lámpara principal ha sido sustituida por un estroboscopio. Entre las lápidas, siempre hay camuflada alguna broma: este año hay dedicada una al Capitán América (1941-2007), y otra que reza "Bela Lugosi is Undead", como clara referencia a la canción de Bauhaus.
Vamos de mas a menos: se tratar de divertir a los invitados, no agobiarles en exceso (a muchos les cuesta reponerse de la impresión en la entrada). En el comedor, todas las paredes están cubiertas con tapices de algodón, de temática esotérica, mas carteles, telarañas falsas y esqueletos de cartón. La vitrina está oculta por completo con adornos de Halloween, y la estantería de los DVD ha sido convenientemente vaciada, para exponer parte de mi colección de calaveras, barajas de Tarot y memorabilia de cine de terror. Allá donde mires, verás algún objeto curioso o una broma sobre el particular: para muchos de mis invitados, descubrirlos es parte del juego.
Hasta el cuarto de baño participa de la fiesta: las bombillas normales han sido sustituidas por unas de color rojo, que dan una atmósfera fantasmagórica al conjunto. Mas carteles, esqueletos y calaveras: este año hemos llegado al extremo de crear etiquetas falsas para los artículos de baño, con lo que un inocente bote de colonia parece un frasco de veneno, y una caja de aspirinas, matarratas. De manera habitual, mis invitados intentan evitar lo máximo posible la visita al baño, por si acaso...
Al segundo día, ya te has acostumbrado a ver la casa de esta guisa, y cuando toca desmontarlo, lo hago con verdadero pesar. Muchos elementos se tiran a la basura (sobre todo los de papel o plástico desechable), y otros se guardan para el año siguiente, con una única premisa: no repetir ubicación. Porque cuando termina un Halloween... empiezas ya a pensar en el siguiente.
