45 Angeles Y Subiendo
En la jerga de los pilotos (y por ende, de los simuladores de vuelo), los miles de pies en altura se denominan angels o "ángeles", de ahí la broma del título: este despropósito llamado Hammer Horror acaba de superar las 45.000 lecturas. Y aunque sea un resultado muy modesto dentro de ese villorrio virtual que es Internet, no deja de asombrarme. Se que el truco reside en la omnipresencia de Google y el la insaciable curiosidad de los internautas, pero aún así...
Parece que fue ayer cuando la Asociación decidió ofrecernos la posibilidad de tener un "blog" en este dominio. A la lógica curiosidad se unió la inevitable egolatría de poder subirse al cajón y soltar mi "speech", como esos tipos que suelen verse en Speakers Corner, en el Hide Park de Londres. La llamada "blogosfera" me recuerda casi siempre una escena de Brian's Life, de los Monty Python: aquella en la que Brian, huyendo de los romanos, aterriza en la plaza donde los diversos profetas y predicadores, a cual mas estrafalario, intentan convencer al populacho con sus arengas. Y para disimular, Brian tiene que hacerse pasar por uno de ellos...
En estos ultimos meses, he tenido de todo: ignorancia supina, palmaditas en la espalda de amigos, comentarios mordaces, peticiones de ayuda, salidas por la tangente, quejas amplificadas, ruegos y preguntas. Parto de la base que escribo principalmente para mi mismo, no para que me lean (que es de agradecer), y que el principal atributo de un blog cualquiera es su prescindibilidad mas absoluta. Aquello famoso de Fuckowski del no morning-singin' and moderated ego (véase enlace permanente en el lateral). Si algo he aprendido en Internet es que la red es voluble como una princesa de opereta, y lo que te atrae y te interesa hoy será agua pasada mañana, pues habrás pasado a algo que te entretiene o te satisface mucho mas que lo anterior. Hay quien llamará a esto "veleidad", pero yo prefiero denominarlo "evolución de la curiosidad".
He puesto especial cuidado en no limitarme a hacer un "copiar y pegar" de otros sitios y blogs, en un intento de ser original y no un mero repetidor de ecos que corren por ahí. Importantes o deleznables, gran parte de lo que glosa y describe este centenar largo de entradas son experiencias personales, algunas vivencias y no pocas opiniones sostenidas por su autor, con todas sus consecuencias. Fiat iustitia et pereat mundus...
Hay días en los que estoy poco inspirado, y no lo estoy en absoluto el resto. Ciertos temas casi se desarrollan solos, otros necesitan de un cierto esfuerzo. Pero en conjunto, la experiencia ha sido positiva y como tal la valoro. Flaco servicio le estoy haciendo a la blogosfera...