Shoutcast At The Devil
Perdón por lo forzado del chiste, pero es que hoy deseaba hablar de Shoutcast (uno de los sistemas de "stream" musical mas populares en Internet), y el recuerdo de la banda de glam metal californiana Motley Crue es imperecedero en mi memoria... Hace unos años tuve el placer de conocer en persona a Nikki Sixx, bajista del grupo, y me impresionó muchísimo su afabilidad y carácter... y lo guapa que era su novia de por aquel entonces, Donna D'Errico. Y es que no solo de informática vive el friki...

Shout-shout-shout
Shout at the devil
He'll be the love in your eyes
He'll be the blood between your thighs
And then have you Cry for more
-Motley Crue: "Shout At The Devil"
Tras la digresión metálico-nostálgica y la batallita de ordenanza, intentaré centrarme en la parrafada que traía pensada para hoy. Shoutcast (literalmente en inglés lanzar gritos) es un software muy popular para el "stream" o envío y audición de música a través de Internet en tiempo real. Responsabilidad de ese maravilloso alquimista del byte que es Justin Frankel, padre de Winamp, Shoutcast es el sistema en el que se basan miles de radios de toda la Red, y el culpable de que el reproductor MP3 de su empresa, Nullsoft, sea una especie de alternativa de Hogdson para muchos, entre los que me cuento.
Con Shoutcast pasa un poco como Australia: todo el mundo sabe donde está, pero casi nadie va a verla. Creo que llevo usando Winamp desde la versión 1.x (la actual es la 5.35), y aunque había visto múltiples referencias al dichoso Shoutcast, nunca les había hecho caso hasta ahora... Paso de puntillas por el escabroso tema de los ficheros MP3 corriendo por Internet como parte del enemigo, la cruzada de la RIAA contra las webradios no profesionales y su peculiar aplicación de la doctrina Monroe... O la abundante polémica que se genera cuando se habla de "música" sin usar las palabras "productor", "discográfica" y "entidades gestoras de derechos de autor"... La filosofía cyberpunk, para Negroponte: yo solo soy un humilde "techie" y/o "geek".
El interés por Shoutcast me lo ha despertado, como no, Second Life, y el ver que hasta el último mono presume de ser DJ virtual. Fui uno de los primeros que usó un portátil conectado a la mesa de mezclas para "pinchar" música con la excusa del FICEB, por lo que experiencia no me falta. Con los medios adecuados, es muy sencillo hacer "stream" de música en SL... La solución mas utilizada es subir los MP3 a un servidor Web cualquiera, e invocarlos desde allí, lo que es tan sutil como extender el paté de foie en la tostada usando una cucharilla de café: funciona, pero no es lo mas elegante.
La elección de Shoutcast no es casual: tiene arquitectura cliente-servidor, es muy sencillo de utilizar y configurar, y es gratuito. En teoría, es perfectamente posible hacerlo todo usando solo tu ordenador, el plugin de Winamp, el servidor DNAS de Shoutcast y tu conexión ADSL. Lo he intentado, sin caer en un pequeño detalle sin importancia: el servidor ha de enviar un "stream" por cada una de las personas que está escuchando, por lo que a partir de un número no muy alto de usuarios, tu conexión a Internet naufraga sin remedio. Por ello, la solución mas sensata es utilizar un servidor externo especializado, aunque haya que pagar una modesta cuota por ello.
No me costó demasiado encontrar una empresa española que ofrecía este servicio, Profesional Hosting (http://www.profesionalhosting.com), por mas que tampoco hay muchas que lo hagan. Me convencieron los términos de servicio y la cuota mensual, apenas 10 euros, así que lo contraté a través de su Web. Algunas cosas no me cuadraron tras finalizar la contratación, pues tenía la impresión de que obtenía un "hosting" en vez de un "streaming"... Cosa que se confirmó cuando, desde Profesional Hosting, me solicitaron un nombre de dominio para poner en marcha el tema. Un par de e-mails bastaron para aclarar el tema y desfacer el entuerto: el poder de Google (sic) había atacado de nuevo, según me explicaron ellos. Al parecer, el servicio de "streaming" se iba a poner en marcha en breve por parte de la empresa, y habían subido a su Web las páginas relacionadas con ello, aunque sin enlazarlas con la principal y los módulos de contratación y cliente. Google las había indexado ya de sobras, y las presentaba en cualquier búsqueda relacionada con "alquiler servidor Shoutcast". Ni que decir tiene que Profesional Hosting se deshizo en disculpas, y buscó rápidamente una solución: el servicio que quería contratar estaría disponible en unos diez días. Se comprometieron a dar de baja lo erróneamente contratado, avisarme de cuando el Shoutcast estuviese listo y darme de alta, y a regalarme un mes gratis por las molestias ocasionadas. Y han cumplido sin titubeos. Pese a este pequeño tropiezo, he de decir sin ambages que el servicio técnico de Profesional Hosting es excelente: son rápidos, amables y resolutivos. Algo que no se ve mucho por aquí en los últimos tiempos...
El último paso ya era instalar el plugin de Shoutcast en Winamp, configurarlo para usarlo con el servidor, y comenzar a emular a Peter Rauhofer, DJ Tiesto o Roger Sanchez. Pero Murphy estaba ese día de guardia (no Peter Murphy, el vocalista de Bauhaus, sino el de la famosa ley), y los ficheros se cortaban en plena audición, perdiéndose la conexión con mi servidor. Mucho mas de lo esperable me costó averiguar que el responsable de ello era otro plugin que considero básico en Winamp, el Sqrsoft Crossfader, y que utilizo para mezclar canciones en vivo. Creada una configuración ad-hoc, todo comenzó a funcionar como es debido.
Tras pasar por este viaje iniciático minimalista, la recompensa vino ayer, en mi primera gran prueba oficial de Shoutcast en Second Life. Mi novia virtual, Jayne, que había expresado no pocas reservas sobre el particular, me hizo pasar dos horas maravillosas bailando con ella y compartiendo música en nuestra casa de Kohala. Aún tengo que practicar mucho y resolver algún inconveniente puntual, pero... esto ya no hay quien lo pare. Así que le dedico desde aquí una de sus canciones favoritas, Walk This Way, de Aerosmith.