Mejor Rendimiento en Vista via USB
Llevo tiempo sin dedicarme en exceso al "cacharreo" con Windows Vista, así que me apetecía largar una parrafada al respecto. El tema para hoy es una nueva función integrada en Vista, y que responde al pomposo nombre de Readyboost. Se trata, ni mas ni menos, de la posibilidad de usar una memoria USB, que ahora son muy asequibles, como caché de Windows, con la consiguiente mejora de rendimiento. Este truco puede aliviar un poco la carga de los ordenadores mas antiguos que estén trabajando con Vista, y es mas rápido, sencillo y barato que instalar RAM convencional.
¿Quien no tiene actualmente uno de esos populares "lápices de memoria" USB? Nunca serás considerado lo bastante "geek" si no llevas uno de éstos colgado del cuello, con su cinta correspondiente, o en el bolsillo, o en el llavero. Los hay integrados en relojes, colgantes, navajas multiuso y muchos otros complementos. El primero de este tipo que tuve fue un Fujitsu de 16Mb, que costó un señor dinero en su época: ahora la media de capacidad es de 2Gb, y el precio estándar ronda los 20 euros. Hace poco, mi sufrida esposa me regaló una memoria USB Transcend de 4Gb, con la intención de sustituir otra del mismo tipo que se "evaporó" en la oficina, al día siguiente de habérmela olvidado al dejarla conectada a un PC. Dele Dios mal galardón al "compañero" que me la birló: por los 30 euros mas IVA que valen, yo no me arriesgaría a quedar como un chorizo.
Quizá para evitar que esto pueda ocurrir de nuevo, decidí dedicar esa memoria como caché para Vista, y llevar en el bolsillo las otras dos, de 2Gb cada una, para mi trabajo diario. Mano de santo, oiga: con 2Gb de memoria RAM que tiene mi PC, mas otros cuatro de caché por si fuesen necesarios, el ordenador va fino como un reloj suizo.
¿Cómo funciona Readyboost? Es sencillo: a medida que vamos cargando aplicaciones y ejecutando procesos, la memoria RAM del ordenador se va llenando, y Windows se ve obligado a usar el "archivo de intercambio" o "memoria virtual", en el disco duro, para paliar esa situación. Es fácil detectar cuando ocurre esto sin necesidad de comprobar de manera cícicla el estado de la memoria: cuando tenemos muchas aplicaciones abiertas, y pasamos a una que está parada hace rato, el disco duro comienza a trabajar como loco, y a la ventana del programa invocado parece que "le cuesta" redibujarse de nuevo. Debido a la inactividad de este programa, y para aprovechar recursos, Windows ha copiado los datos necesarios en el disco duro, y los ha borrado de la RAM para hacer hueco. Si el programa pasa a primer plano, el proceso se invierte.
Se supone que la memoria USB es mas rápida que el disco duro y no depende de componentes mecánico, de ahí que esta opción sea tan interesante, por precio y comodidad. De hecho, la teconología de "memoria flash" mejorada acabará sustituyendo a los discos duros algún día: ya se está trabajando en ello. Pensados sobre todo para los portátiles, ya existen discos duros híbridos, que combinan esta tecnología con la tradicional de "platos" magnéticos.
En teoría, al conectar por primera vez una memoria USB a tu ordenador, Vista te preguntará si deseas utilizarla de manera normal, o asociarla con Readyboost mediante un simple asistente. No todas las memorias USB que se se pueden comprar en el mercado son aptas para utilizarlas como caché, pues tienen que cumplir unos requisitos: 64Mb como mínimo, que sean USB 2.0 y capaces de leer a 3,5Mb por segundo, y escribir a 2,5Mb en idéntico lapso. Creo recordar que mi instalación de Vista solicitaba como mínimo 512Mb para poder usar Readyboost, pero puede que esto vaya relacionado con la cantidad de RAM que tengas instalada en el sistema.
En todo caso, Vista siempre prueba la memoria USB antes de decidir si es válida para utilizarla como caché o no. Las mas baratas no suelen cumplir con las especificaciones necesarias, por lo que intentar ahorrar en una memoria dedicada a este menester en exclusiva es tirar el dinero. Transcend o Sandisk son la mejor opción, aunque hay otras marcas. Si la memoria USB pasa el test, Vista solicita al usuario que decida la cantidad de espacio que se debe dedicar a Readyboost, partiendo por defecto de la cifra que estima adecuada. Soy partidario de que, ya que nos ponemos, ampliarla al máximo, pero también puede ser interesante dejar espacio suficiente como para usar la memoria como archivador temporal, u otros usos.
Vista admite tan solo un único dispositivo configurado como caché: si lo cambiáis, desactivará el anterior para activar el mas reciente. No hay ningún problema para utilizar el lápiz como es habitual si tenéis que desconectarlo del ordenador: al hacerlo, se borra el fichero READYBOOST que contiene el "swap" y que Vista utiliza como intercambio. Se creará de nuevo al conectar el lápiz en su puerto USB habitual, a no ser que el usuario decida desactivar la función. Probadlo, seguro que os sorprende...