Tirios y Troyanos
El sector del cine adulto español anda muy revuelto estos días, a causa de un desagradable incidente acaecido durante la entrega de los premios Ishtar, promovida por el II Festival Erótico de Madrid. El actor porno Ramón Nomar agredió, de manera injustificada, al veterano productor y director Antonio Marcos, en lo que tiene todo el aspecto de ser fruto de un lamentable malentendido. Antonio Marcos ha emitido un comunicado de prensa explicando lo ocurrido, que se puede leer, por ejemplo, en Digital Sex (http://www.digitalsex.es). El asunto es lo bastante grave como para desprestigiar aún mas la frágil reputación de la industria X local, y aunque existe preocupación al respecto, la actitud general parece decantarse por el "laissez passer" en vez de opinar con valentía e intentar hacer algo al respecto.
Tanto "insiders" como "outsiders" conocemos bastante bien como funciona nuestro pequeño universo: está lleno de gente entusiasta, pero sin grandes medios, y de empresas del sector que se empecinan en hacerse la guerra las unas a las otras, con un ansia realmente fraticida. Nuestra realidad interna es compleja, y se parece mas a la insidia de una república bananera que a la industria arriesgada y competitiva que realmente necesitamos.
Antonio Marcos es una persona muy respetada por todos, pues es uno de los "padres" del porno en España, presidente de APEOGA y hombre de suma accesibilidad. Por otro lado, Ramón Nomar es un actor muy cotizado, con proyección internacional y varios merecidos premios en su haber. Conociéndolos a ambos, me cuesta creer que esto haya ocurrido: Antonio no es persona inclinada a la polémica, y Ramón ha abusado claramente de su envidiable forma física.
La parte ofendida ha ofrecido su opinión a través del mencionado comunicado de prensa, tras un prudente periodo de reflexión, pero la ofensora no ha hecho comentario alguno, ni pedido perdón por una acción mas que recriminable en cualquier ámbito social. Tampoco ninguno de los grandes nombres de la industria ha repudiado el acto ni ha osado opinar al respecto, con la excepción de Juli Simón, director del FICEB. Y eso nos está perjudicando absolutamente a todos, a aquellos a los que nos gustaría que se nos reconociese por nuestro trabajo y dedicación al sector, y no por un lance propio de un "reality show" en horas bajas.
He oído ya comentarios por ahí que intentan linchar a Ramón y escarbar en cualquier error que haya podido cometer en el pasado, y me parece que esta no es la vía adecuada, pues nos envilece aún mas. Cada uno en su medida debe solidarizarse con Antonio Marcos por la agresión sufrida, y solicitar, con cortesía y firmeza, que Ramón Nomar explique su versión de los hechos y pida disculpas si es preciso. Demostremos que el sector erótico español es digno de tal nombre, y no la cantera de tipos raros y mascotas para los programas de "corazón" por la que nos tienen.
No soy un "gran nombre" de la industria ni mucho menos, pero manifiesto mi voluntad de hacer todo lo que esté en mi mano para limar asperezas, dignificar el oficio y reconocer sin reparos tanto los éxitos como los fracasos. Y en esto, estamos naufragando por completo...