Arqueología Submarina
"Arqueología submarina" era el término con el que mi amigo Comín, director de la revista Byte, definía todo aquello que, según la ley del mercado, estaba obsoleto en informática. La expresión fue importada a mi propio vocabulario durante el tiempo que estuve colaborando con ellos, con la diferencia de que a mí si me gusta la "arqueología submarina". Suelo ser habilidoso volviendo a la vida viejos ordenadores que algunos no consideran dignos ni de la chatarrería. Aunque ello implica grandes dosis de paciencia, no pocas de deducción y, ante todo, saber lo que estás haciendo.
Basia tiene un viejo portátil Airis, un Phoenix N218 creo, que no le ha dado mas que problemas, y que quedó arrinconado tras el cambio a un Toshiba Satellite nuevo en el que tuve algo que ver. Al igual que a mi, le da mucha rabia que una máquina que puede rendir aún acabe arrinconada por ahí. El disco duro estaba hecho pedazos, así que le "transplantamos" uno nuevo. Instalé un Windows 98 pensando que sería suficiente: se trata de un Celerón a 1Ghz, con 256Mb de RAM. Pero nos faltaban controladores, y creo que Airis ya no comercializa portátiles: su sistema de referencias es una auténtica pesadilla para intentar averiguar con qué modelo concreto estás tratando.
Actualizar a Windows 2000 no sirvió de mucho: todo estaba correcto y bien instalado, excepto la tarjeta gráfica, el módem y la de sonido. La página de servicio técnico está a la altura de la calidad de la marca (es decir, bajo cero). Y no es mucha la información acerca de ordenadores Airis que corre por Internet... Por un foro en italiano descubrí que la placa base de este modelo es una Movita Sis630 (en referencia al "chipset"), y gracias a eso pude avanzar algo mas. Me costó un buen rato averiguar exactamente cual era el modelo que tenía delante mío (la lista de Airis no coincidía con lo que ponía en la etiqueta inferior del portátil), y casi una hora bajar los controladores adecuados para sonido y módem. Pero funcionaron, lo cual siempre anima. Lo peor fueron las casi cuatro horas que tardé en bajar los 77Mb del controlador gráfico, un simple "chip" de Sis, de la serie 600. El FTP de Airis daba velocidades supersónicas de 3 y 5kB como mucho: recordar los tiempos en los que solo tenía un módem para conectarme no me hizo demasiado feliz. Ahora se por qué siempre desaconsejo muy vivamente la compra de cualquier producto Airis. Un bajo precio como única ventaja me parece un pobre argumento...
Un pequeño inciso: Descubrí que los controladores para distintas versiones de los chips Sis están disponibles en Softonic. Que yo recuerde, Softonic ofrecía la posibilidad de descarga gratuita (servidor de origen) y la "premium" (usando su propio servidor). Me molestó mucho el ver que la única opción que me daban era la de mandar dos SMS para conseguir un código de descarga y poder bajar el fichero. Podía haberlo hecho y ahorrarme mucho tiempo de espera, pero estas jugadas tan fenicias en Internet me disgustan muchísimo. Como dijo Julius Marx (a.k.a. Groucho): "Estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros."
Casi a la hora de la cena, el dichoso controlador terminó de bajar y pude dejar listo el ordenador. Toda la tarde empleada en una tonteía... Es teóricamente posible trabajar en Windows con resolución de 640 x 480 y 16 colores, pero es una experiencia que no recomiendo en absoluto, salvo que se sea masoquista perdido. Un par de ajustes mas dejaron el portátil no como nuevo, pero si en un muy aceptable estado de servicio. Al fin y al cabo, la "arqueología submarina" es mucho mas útil de lo que el compañero Comín estaba dispuesto a aceptar.