Totum Revolutum
Día peligroso, hoy 28 de Diciembre... Los Santos Inocentes. En la AI no han sabido resistirse a esta honorable tradición, y han colocado una noticia ciertamente curiosa. Aunque no por divertida, deja de tirar con bala contra la tirana realidad en la que vivimos inmersos todos los días. La crítica, aún disfrazada de broma, siempre es buena. Internet parece haberse convertido en la piedra filosofal de muchos, que no convierte el plomo en oro, pero si ofrece dudosas oportunidades de ganar dinero sin hacer nada a cambio.O casi nada...
En los últimos días he venido observando que hay uno de estos parásitos de la Red que se dedica a colocar "spam" en el espacio para comentarios del "blog". En cuanto lo descubro, lo borro, pues me parece ofensivo tanto para mí como para mis posibles lectores. Imagino que tendrán la misma necesidad de comprar Cialis on-line o ver a no se qué famosa actriz presuntamente desnuda que de hacer "puenting" con una cuerda de "todo a 100". Ya le hace bastante mal a la Red uno plasmando aquí sus plúmbeas entradas, como para empeorarlo añadiendo "spam" de la peor clase.
Es la misma sensación que me asalta cuando consulto el correo y me entran cientos y cientos de estos mensajes, la mayoría con títulos y remitentes casi imposibles, marcas de fábrica del ya famoso "PPC" (porn, pills & casinos). ¿Hay alguien tan simple como para hacer caso de estos mensajes? E incluso... ¿de comprar algo a través de ellos? Me consuela pensar que los usuarios españoles tenemos una arma secreta contra el "spam": como la gran mayoría de nosotros no habla inglés, borramos de inmediato cualquier cosa que no entendemos. Y aunque abramos el mensaje, seguimos sin comprender nada, por lo que lo borramos sin remordimiento alguno.
Justo entonces recuerdo que tenía un compañero de trabajo que sí debía hacer caso del "spam", porque estaba muy metido en el tema de los relojes de imitación (otro de los clásicos del correo basura, especialmente en Fiestas). Este hombre se pirraba por los relojes "con nombre propio", y como que cobra lo mismo que yo, no creo que pudiese permitirse los originales. Así que empezó a pedir imitaciones por Internet, y creo que se ha hecho adicto, porque lo último que me dijo es que estaba reuniendo un grupo de gente para hacer un pedido mas grande y reducir así los gastos de envío. Tuve que forzar una sonrisa para decirle que no: me parece que no reparó en el detalle de que yo uso un reloj militar H3 pequeño, funcional y muy resistente.
En su carpeta, llevaba varias impresiones en color de modelos de reloj bajados de Internet, y se extasiaba mirándolas. Con tristeza, comprendo cuales son algunos de los mecanismos sociales que hacen funcionar al "spam", y lamento mucho su existencia.