Hammer Horror

05 Dic, 2006

Si Las Telecomunicaciones Fuesen Una Guerra...

— Escrito por dominatrix @ 11:58

... los teleoperadores de ADSL serían la fuerza aérea, que atacan a distancia. Y los comerciales que van puerta por puerta vendiendo preasignaciones son la fiel infantería, que llega al cuerpo a cuerpo con el enemigo, un posible cliente descreído y bastante harto que le llenen la cabeza con montones de ventajas que, como veremos a continuación, no son tantas.


Es una escena muy desagradable para mí que se repite con mas frecuencia de lo que sería deseable. Suena el timbre de la puerta, y como que nadie ha llamado previamente al interfono, ya te imaginas que es un vendedor o un pedigüeño. Y si es lo primero, hay un 90 por ciento de probabilidades de que se trate de un vendedor de telefonía. Respiras hondo y abres la puerta. Ante tí aparece una persona joven, vestida con desaliñada sobriedad, que te espeta de entrada un discurso sincopado y estándar, que he aprendido a odiar:

"Buenosdías, vengodela compañíadetelefonía paraver si leaplicanaustedya losdescuentosen elteléfono. Si medejaunreciboporfavor, selomiro..."

No hay que ser muy listo para deducir que esta persona está subcontratada por la operadora de telefonía, y que va a porcentaje por alta. Esta es la principal razón de que hayamos sufrido tanto marrulleo con este asunto, en forma de preasignaciones fraudulentas no solicitadas: el visitador quiere ganarse la vida, y tanto su empresa como la operadora no son muy escrupulosos con tal de que se consigan las "ratios" de clientes necesarias. Gente de mi confianza me ha referido como estos agentes, a pesar de habérseles dicho de manera explícita que no deseas preasignarte, exigen, sobre todo a la gente mayor, que les firmen un papel "para justificar la visita". Y ya está. En la ausencia del titular, y delante de su mujer o su hijo, llegan a firmar ellos mismos la solicitud para no perder la venta. Luego, claro, vienen los problemas y el rechinar de dientes.

La petición de la factura no es un tema baladí, y hay que negarse a ello con firmeza. No dudo que habrá vendedores honrados que solo quieren demostrarte lo cara que sale la cuota de alquiler de Telefónica, pues desentrañar los intríngulis del recibo es como echarle un vistazo a la piedra de Rosetta para muchas personas. Pero los mas avispados solo quieren tomar nota del número de tu cuenta corriente, que figura en el recibo, pues es el único dato que les falta para completar el impreso, y contrastar los demás.

En estos casos, si estoy de humor macabro, contesto sin pestañear: "Te lo podría dejar, pero te aviso que Telefónica oculta ahora algunos números de la cuenta corriente con XXXX, por motivos de seguridad..." Pon aire inocente y mira al tendido: acaba de fracasar la tentativa de "slamming". Pero como que no soy tan malo, tengo otra respuesta aún mejor: "Lo siento, pero es imposible. Los recibos me los envían por Internet a través de Telefónicaonline.com, y no tengo toner en la impresora para hacerte una copia..." Algunos agentes me miran y preguntan si eso es posible. "Desde hace dos años, si". Otros comprenden enseguida que han pinchado en hueso.

Nótese el descaro de algunos de estos vendedores, que se presentan como de "telefonía", de la "compañía de teléfonos, o no falta el que, en el colmo de la audacia, dice venir de parte de Telefónica (con mayúscula). Este último caso me gusta especialmente, pues me permite hacer una finta rápida y lapidaria: "Telefónica no envía a nadie casa por casa a vender sus productos. Solo se comunica con sus clientes a través del 1004 y, en casos especiales, por carta o teléfono". Si a renglón seguido exiges algún tipo de identificación, acabas de acorralar a tu enemigo: como mucho, puede enseñarte una tarjeta sin valor de la operadora o de la empresa de servicios que le ha contratado.

Si te han pillado con la guardia baja, se pasa directamente a la siguiente fase: la venta de telefonía en sí misma. Por muchas maravillas que te cuenten, las ventajas del apuntarse con la nueva operadora, aunque parezcan muchas, se reducen a una sola: pagas menos, según ellos. En el caso de una preasignación vulgar, te machacan con eso de que "no tiene usted que pagar cuota de mantenimiento mensual ni nada, solo lo que llame". A lo que hay que contestar, sin que te tiemble la voz de ira: "Por supuesto, ya que lo que me estás intentando vender es un servicio de carrier de llamadas en que vosotros no ponéis nada: la línea ya la tengo y la cuota se ha he de seguir pagando a Telefónica".

El servicio de "carrier" o "preasignación" consiste en que el usuario de la nueva operadora tramita todas sus llamadas a través de ella, pero usando como base la línea de Telefónica. Para ello, se hace un pequeño ajuste en la central de conmutación de Telefónica, de forma que cada vez que el usuario marca un número para llamar, a éste se antepone el prefijo de tres o cuatro cifras de dicha operadora. De esta manera, los equipos de Telefónica envían esa llamada a la red propia del operador, y no la cursan por la suya. El resto es ya cuestión de la empresa de telefonía con la que se haya contratado, llámese Tele2, Comunitel, Al-Pí, Lince-UNI2, Jazztel o quien sea. El usuario seguirá recibiendo la factura de Telefónica, mas la de la otra operadora con las llamadas realizadas. Y ni se molestan en detallarte los números a los que has llamado o la duración de las comunicaciones: otro argumento pues para esgrimir, pues "si solo se el global de lo que pago, ¿como puedo saber que sois mas baratos, si no puedo comparar?"

Es a la CMT a quien hay que culpar de este modelo de competencia tan raquítico: al principio, la preasignación podía ser global (lo antes explicado) o de "acceso indirecto": el usuario dado de alta con la nueva operadora debía marcar antes de cualquier número el código de su empresa para que ésta cursase la llamada en lugar de Telefónica. Lógicamente, las operadoras presionaron muchísimo para que se implantara el primer modelo, no el segundo, para lograr el máximo número de minutos de comunicación posible.

Pero esta modalidad llegó a agotarse, y consciente de ello, la CMT subió un peldaño mas, obligando a Telefónica a alquilar el bucle de abonado o "ultima milla" al resto de operadoras si estas lo solicitaban. Es la tristemente famosa OBA (Oferta de Bucle de Abonado) o "portabilidad". En este caso, el cliente pasa a depender en exclusiva de la operadora contratada y causa baja en Telefónica. La nueva operadora del cliente paga un alquiler muy sucinto (marcado por la CMT) por el cable que va de la entrada de línea en la casa hasta la central, de cuyo mantenimiento es responsable Telefónica, pero de manera indirecta: en caso de avería, el usuario reclama a su empresa, que a su vez reclama a Telefónica. Ya comenté en la entrada anterior los problemas que esto acarrea, y que de entrada, duplica el tiempo de atención de cualquier incidencia en la línea. Ya en la central, este cable va conectado a los equipos de la operadora que hubiese instalados, y en caso de que no los haya, se sigue el modelo de "carrier"... por lo que estamos exactamente como al principio.

Saber todo esto es importante: otra manera de desanimar al tenaz agente armado con carpeta y bolígrafo que tenemos delante es soltar una andanada de artillería en toda regla: "Pues mira, yo estoy harto de Telefónica, son unos estafadores. Me voy a dar de baja de la línea para darme de alta con vosotros..." El vendedor tendrá que hacer gala de todas sus dotes de persuasión para explicarte que eso no puede ser, ya que las operadoras trabajan sobre líneas ya existentes, no pueden darlas de alta desde cero... aunque creo que hay excepciones para clientes de empresa, no pongo la mano en el fuego. Lo único que pueden hacer es gestionar la portabilidad de Telefónica a su propia operadora en las condiciones explicadas ya, con lo que salimos de la sartén para caer en las brasas.

No abundaré en lo que la gran mayoría de estas llamadas se realizan mediante voz sobre IP por cuestiones de economía, ya hablé de eso antes y queda claro que es la razón por la que te machacan para que te pongas ADSL mas llamadas con ellos: la infraestructura es prácticamente la misma y muy fácil de instalar y mantener. Pero si, para terminar este soliloquio, ofrecer un dato clarificador: Telefónica, aunque lo tiene en cartera y tiene medios idóneos, no ofrece voz IP a los usuarios domésticos de momento, solo a grandes empresas y en modo un poco "beta". Se que hubo una prueba piloto al respecto hace tiempo, pero desde entonces, no he vuelto a oír "campanas". Que la gente de Skype me perdone, pero alguna razón de peso habrá para ello.


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