Carreras de Juguete
Hace algunas semanas que Electronic Arts y Criterion Games habían anunciado una serie de "packs" o extensiones para Burnout Paradise, con mas vehículos con los que seguir haciendo el animal por las calles virtuales de Paradise City, y hasta hace algunos días no han estado disponibles para la descarga. Lo cierto es que tenía el Burnout bastante aparcado, por falta de tiempo y ganas, amén de haberme atrancado en el 92 por ciento de juego completado. Las pruebas que me quedan son precisamente las mas difíciles, y por mas que lo he intentado, no ha habido manera de progresar. De estas extensiones, la que mas me llamaba la atención era Toy Cars, una idea lo bastante osada como para ser divertida: incorporar al juego la versión "de juguete" de algunos de los vehículos mas populares de Paradise, como el Krieger WTR, el Carson GT, la Inferno Van, o el Hunter Manhattan. Mis sobrinos se pirran por jugar a Paradise, por lo que no me cabe duda que este "pack" será tanto de su gusto como del mío. El sistema de identificación de usuario de EA es una verdadera pesadilla, con lo que me ha costado lo mío comprar esta adición. Tampoco queda muy claro que debes actualizar Burnout Paradise a la versión 1.11 para añadir estas extensiones nuevas. Tras la actualización, todos los nuevos vehículos (incluyendo los Toy, los Legendary Cars y los Special Vehicles) pueden verse en el menú, pero no seleccionarse hasta que se adquiere el "pack" correspondiente. Pero uno ya no es un novato en estas lides electrónicas y labor omnia vincit, por lo que acabé saliéndome con la mía.

Como ya he comentado, una idea tan loca ha de ser divertida a la fuerza, y tras realizar las primeras carreras con estos infernales mini-bólidos, mis felicitaciones van para el equipo de Criterion por haberla hecho realidad. Los cochecitos en cuestión recuerdan mucho a esos micro-RC recargables que tan populares se hicieron hace un par de años, al estilo Super-Deformer japonés, y hasta suenan como si llevasen un motor eléctrico en lugar de uno de explosión. Representados con todo el lujo de detalle gráfico de sus hermanos mayores en el juego, se antoja raro correr con ellos por las calles de la ciudad, entre vehículos de la escala y forma correctas: es como hacer una pequeña travesura sobre ruedas. Sin embargo, si accedemos a alguna prueba con cualquiera de ellos (Carrera, Furia Al Volante o Caza y Captura), nuestros oponentes son también cochecitos toys como el nuestro, lo que añade una curiosa dimensión al juego. El comportamiento físico de estas desternillantes miniaturas no es el de uno de los coches "reales" de Paradise, pero tienen una gran ventaja: son menos sensibles a los choques, lo que da cierto margen adicional en las pruebas de Furia Al Volante y Caza y Captura. La prueba la tengo en que, en apenas diez minutos de juego, y pilotando un micro Manhattan negro, he superado dos de las pruebas que tenía pendientes... cuando con los vehículos convencionales llevaba atorado semanas en el mismo punto. Ahora bien: no son ni fáciles de manejar ni adecuados a los conductores noveles de Paradise, por tamaño, aceleración y comportamiento. He tenido que desplegar toda la pericia de mis muchas horas de juego para sacarle el jugo al pequeño Manhattan, apretando la tecla del turbo sin miedo y maniobrando a una velocidad de vértigo. Toda una experiencia y una agradable sorpresa, que ardo en deseos de compartir con los niños... siempre y cuando me dejen tiempo para jugar a mí.
