Hammer Horror

16 Sep, 2008

Arte Viviente A Precio de Escándalo

— Escrito por dominatrix @ 17:13

Apenas nos hemos recuperado de la noticia comentada en la entrada anterior, cuando un nuevo lance, relacionado de manera tangencial con el mundo del tatuaje, promete dar mucho que hablar. El coleccionista de arte alemán Rik Reinking ha pagado 150.000 euros por una obra del polémico artista belga Wim Delvoye. Hasta aquí, todo bien, cada uno hace lo que cree conveniente con su dinero... Si no fuese porque la obra adquirida es un tatuaje de gran tamaño, realizado sobre la espalda de un tal Tim Steiner, que ha participado en el trato tras hacerse amigo de Rik, y convirtiéndose en el lienzo de una obra de arte viviente. Como tal, esta será exhibida en ferias de arte, galerías y exposiciones. El acuerdo contempla que, tras la muerte de Tim, la piel que contiene la obra le será extirpada y entregada a su dueño que, en una inteligente estratagema, no ha comprado la obra en sí, sino sus derechos de exhibición. La noticia completa figura en la edición de hoy de El Periodico de Catalunya (http://tinyurl.com/63najk). Precisamente esta mañana he participado en una entrevista en la radio y se me ha preguntado acerca de mi opinión acerca del hecho. Es lo que viene a continuación, si tenéis interés en leerla.

http://blog.luon.com/public/Wim_Delvoye.jpg


Hace ya mucho tiempo que el arte contemporáneo dejó de sorprenderme. En la actualidad, se busca la confrontación, la sorpresa y, por qué no, el escándalo. Ello contribuye a hacer conocido al artista, haciendo accesible su obra a mas público, y a elevar su cachet. Esto ha sido así desde la fuente-urinario de Duchamp hasta la Merda d'Artista de Manzoni. ¿Dónde acaba el arte y comienza la tomadura de pelo? No soy crítico de arte, no puedo decirlo: quizá por eso nunca he sabido apreciar lo que para mí son bromas pesadas como las instalaciones a base de botellas de aceite de Joseph Beuys. Que el tatuaje es una forma de arte, es algo indiscutible, sin ninguna necesidad de recurrir a situaciones tan al límite de lo convencional como ésta. Hace decenios que dejó de ser simples "dibujos en la piel", y tiene una historia tan dilatada y fascinante como otras manifestaciones artísticas comúnmente aceptadas.


Delvoye lleva ya mucho tiempo coqueteando con la provocación. De hecho, se le considera uno de los artistas mas groseros del mundo, siempre rayano con lo obsceno: presentó como obra un urinario decorado con la foto del rey de Bélgica. Su famosa serie "Siete consideraciones sobre sexo X" muestra radiografías de actos sexuales. Su vinculación con el tatuaje no es casual: es una disciplina que practica y domina, y la suele aplicar sobre los cerdos de su granja en Pekín, donde vive a causa de las muchas críticas generadas por esta actividad suya. Algunos de estos animales tatuados han sido presentados como obras en exposiciones de arte, como el famoso cerdito tatuado como si fuese un bolso de Louis Vuitton.


Estamos sin duda ante un caso extremo, con un artista que utiliza el tatuaje como medio de expresión o herramienta, de una manera discutible. Delvoye es mucho mas listo de lo que parece, y su planificada acción me ha hecho recordar algunas cosas interesantes, de las que he comentado parte en la radio esta mañana. No estoy de acuerdo en que se tatúen animales, pero entiendo que la elección del cerdo no es casual: su piel es la que mas se parece a la del ser humano, y de hecho, muchos tatuadores practican o prueban las máquinas sobre orejas de cerdo por este motivo.


Porque en puridad, todo está inventado, y lo único que podemos hacer es intentar darle una vuelta de tuerca a los elementos que ya tenemos. A quien le horrorice la idea de que Tim sea despellejado después de muerto para conservar la obra, quizá no sepa que era costumbre, entre los marinos de hace dos siglos, tatuarse la espalda con imágenes religiosas. La intención era evitar los castigos con látigo, ya que nadie se atrevería a profanar o desfigurar un Cristo o una Virgen a golpes. Muchos de estos navegantes estipulaban en su testamento que, tras su muerte, se les arrancase la piel con el tatuaje cuidadosamente, y que esta se curtiera y enmarcase, dejándosela a sus herederos como imagen de veneración. Y hasta fechas recientes, el famoso Museo Darder de Banyoles (Girona) exhibía pieles humanas...


Sería obligado también mencionar como pionero de la fusión entre arte moderno y tatuaje a mi buen amigo Domingo Sánchez Blanco, apocalíptico artista y performer salmantino. En 1998, culminó su proyecto Road movie text mix tatúandose en el brazo un motivo muy barroco de calaveras, con dicho título formando parte de él. Como parte mas de su excéntrica manera de entender el arte, Domingo se ha hecho otros tatuajes estrechamente relacionados con sus instalaciones y acciones artísticas. Lo último que supe de él es que se había hecho tatuar el nombre del autor francés Klossowski en el antebrazo, como preludio de uno de sus "delirios", como él mismo los denomina.


A la vista de lo escrito, creo con sinceridad que no hace falta recurrir a tanta parafernalia para demostrar o sentir que un tatuaje es una obra de arte, grande o pequeña, genial o denostada... Pero que si el noble oficio del tatuaje ha llegado hasta estos derroteros, es simplemente porque llevaba recorrido en silencio ya mucho, mucho trecho.




Comentarios

  1. si es cierto que algunos tatuajes son verdaderas obras de arte, al igual que es cierto que hay mucho cerdo tatuado y no precisamente en las orejas. por cierto muy habiles los piratas je je je, habria que investigar si es cierto que las mujeres del Opus Dei llevan tatuado en las nalgas una imagen de Lucifer. un beso

    Escrito por tontin — 17 Sep 2008, 19:27


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