Hammer Horror

12 Sep, 2008

Tattoos Are Forever

— Escrito por dominatrix @ 14:03


Se nota que no leo la prensa deportiva. Ni por asomo. Fue Jadz quien llamó mi atención sobre la curiosa noticia de que el FC Barcelona "existe" en Second Life (http://tinyurl.com/6m3d6f). Y Natalia quien me mostró la polémica portada del diario Marca del pasado miércoles, donde se aseguraba que el Real Madrid parece estar en contra de los muchos tatuajes que exhiben en la piel sus idolatrados jugadores, y que están dispuestos a ponerle coto. El tatuaje es siempre un tema polémico, y mas si se mezcla con algo tan en el punto de mira mediático como es el fútbol profesional. Dada la proximidad en el tiempo de la 11a. Convención Internacional de Tatuaje de Barcelona, y habiéndoseme concedido el honor de ser portavoz de medios de dicho evento, creo que es bueno que se debata sobre el particular, desde la sensatez y poniendo cada cosa en su sitio, ofreciendo al público los necesarios instrumentos de reflexión. Antes que nada, es interesante leer la noticia a la que hacía referencia, y comprobar que, pese al enfoque sensacionalista que se le quiere dar, la opinión de los servicios médicos del Real Madrid no difiere tanto de la de cualquier profesional del tatuaje digno de tal nombre. El texto en cuestión se puede consultar en Marca.com (http://tinyurl.com/49suag).


Reconozco que no me tranquilicé hasta leer la noticia entera, por ese sesgo sensacionalista de portada que ya he comentado (y que es una de las razones por las que no me gusta la prensa deportiva). La realidad es que el Real Madrid, y en concreto sus servicios médicos, no están en contra del tatuaje, sino que exigen y solicitan que este se realice con responsabilidad, y atendiendo a una serie de consideraciones médicas e higiénicas. Justo lo que este humilde periodista, y todos los tatuadores profesionales que conozco (y que son muchos), llevamos defendiendo desde hace muchos años en todos los frentes posibles. Partimos de la base que un tatuaje es una herida, una agresión a la piel cuando se realiza, y por lo tanto, se debe hacer en condiciones óptimas de asepsia, y con unos requitos muy determinados: agujas y material desechable y de un solo uso (con el adecuado tratamiento posterior), medidas concretas contra la contaminación cruzada, esterilización al autoclave de elementos no fungibles, higiene extrema, formación específica del profesional que tatúa, tintas homologadas... El riesgo para la salud a la hora de hacerse un tatuaje no es demasiado alto, pero aún así, se han de tomar TODAS las medidas necesarias para envitar contagios e infecciones. Nada que no dicten el sentido común y las disposiciones legales vigentes.

Puedo dar fe que hacerse un tatuaje, en una sesión de dos a cuatro horas, es algo que puede dejarte muy cansado y con algunas molestias: nada importante para una persona normal, pero que podría afectar en cierto grado a un deportista de élite, y a lo que se exige de él. Por explicarlo en primera persona y predicando con el ejemplo, recuerdo cuando Gigi Brusaferri me tatuó la dómina que llevo en el brazo izquierdo, hace casi diez años. Mi amigo milanés precisó algo mas de dos horas, tiempo en el que tuve que estar sin moverme, lo que me produjo un cierto agarrotamiento muscular. En las primeras cuatro o cinco horas, el tatuaje recién realizado sangra un poco, y supura el exceso de tinta que la piel no acepta, momento en el que hay que lavarlo y curarlo con productos adecuados. Aquella noche apenas pegué ojo, pues tenía todo el brazo dolorido, y mi cuerpo trabajaba en silencio para aceptar la nueva adición a él hecha. Al segundo día, el dolor y la comezón habían remitido mucho, y comencé con el procedimiento habitual de cura, lavando el tatuaje tres o cuatro veces diarias con jabón neutro y mucho cuidado, y aplicando una crema adecuada, como Cicatral o Bepanthol. A partir de unas 72 horas después, el tatuaje empieza a "pelarse", desprendiéndose de la piel muerta y generando nueva debajo. La siguiente fase es la aparición de unas pequeñas costras en muchos de los puntos donde la aguja ha entrado en contacto con la piel, de manera análoga a la de un arañazo que se está curando: el cuidado es el mismo, poniendo especial atención en no arrancar dichas costras, lo que podría arruinar la coloración del tatuaje. Con un mínimo de paciencia, a la semana o dos semanas, el tatuaje está completamente curado y ya es parte indisoluble de ti. Como ya he dicho, estas molestias, que no impiden para nada el llevar una actividad normal, pueden condicionar a alguien cuyo rendimiento depende de un cuerpo sano en extremo, y es por eso que los servicios médicos del Real Madrid quieren que sus jugadores les consulten acerca del momento y la parte del cuerpo en la que se va a a realizar el tatuaje. Como todo, un tatuaje es un acto de voluntad personal y conlleva una serie de consecuencias que han de ser asumidas por quien se lo hace. Los artistas tatuadores suelen ser los primeros "abogados del diablo" al respecto, hablando con el cliente con toda franqueza, e informándole de todo lo que supone tatuarse, para que la decisión y el resultado final sean los apetecidos y deseados por quien va a llevar una muestra de arte indeleble durante el resto de su vida.

Aún estando de acuerdo con el tenor de la noticia, ¿por qué siento aún una cierta zozobra? Quizás porque entre líneas se adivinan otros temas que nada tienen que ver con los tan necesarios aspectos médico-higiénicos, y si con los de imagen y propia libertad personal. Por mas que hemos avanzado en el particular, la cultura del tatuaje todavía tiene un residuo histórico de práctica "maldita" y negativa, que lastra en exceso la percepción del arte dérmico por parte de muchas personas. No me cabe duda de que muchos no verán con buenos ojos que un icono deportivo y modelo de comportamiento (a la vez que propulsor de merchandising y generador de ingresos, no lo olvidemos) "afee" su imagen de esta forma: recordemos el caso de David Beckham. Y con ello nos metemos de lleno en la esfera de la libertad personal, tema delicado donde los haya, y el derecho a disponer del propio cuerpo como cada uno estime conveniente. Según una encuesta realizada por el propio diario Marca (http://tinyurl.com/4wb2pn), el 62,45 % de lectores no creen que los clubes deban entrar a controlar el asunto de los tatuajes de los jugadores. Y quien suscribe estas líneas está de acuerdo, aunque respetando lo que hemos dicho al principio. No olvidemos que un tatuaje suele tener un profundo significado como recordatorio, talismán o motivo de celebración para quien lo lleva, y que el ser humano lleva milenios decorando el propio cuerpo por razones religiosas, ideológicas o de afirmación propia. Como podéis ver, se trata de algo complejo, pero fascinante, que trasciende con mucho las simples declaraciones de un responsable deportivo.


Comentarios

  1. No podría haberse expresado con mayor claridad y objetividad... por no hablar de lo bien que escribes, claro :-)

    Escrito por Tattooina — 12 Sep 2008, 15:33

  2. no me queda mas remedio que estar de acuerdo contigo en todo lo que has expuesto en tu comentario, en cuanto a tu zozobra yo te diria que la noticia no es mas que una cortina de humo para que no se hable de lo magnificos fichajes fallidos y de las calabazas que los han dado casi todos los jugadores con quien han contactado, tambien se podian interesar los servicios medicos del real madrid de si estan circuncidados y en que circunstancias lo han hecho ;-))) tiene mas peligro que un tatuaje, sobre todo si el medico "cicuncidador" sufre de parkinson.

    Escrito por bezo — 12 Sep 2008, 21:00


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