El Ultimo Dia De Libertad
Tras quince días de una cierta acracia (es decir, no levantarme a las seis de la mañana), me reincorporo a mi bendito trabajo, que hay que ganarse el cocido, y la cosa no está para bromas en ninguna parte. Hasta Octubre, me tocará pasarme el verano de tirón, como viene siendo norma habitual en los últimos años. Me se el guión de memoria: menos gente para hacer el mismo trabajo, las peregrinaciones para encontrar un sitio abierto donde almorzar, las caminatas a pleno sol yendo y viniendo del Metro, las guardias de fin de semana... Pero también la alegría de la paga extra y el reencuentro con los compañeros a los que puedo llamar amigos. Aunque humilde, mi trabajo de supervisión de redes Ethernet tiene una consecuencia directa en el acceso a Internet de miles de personas y empresas en este país. Si este verano habéis recibido un e-mail importante, hicistéis una reserva para ese merecido asueto, pasásteis un buen rato en Facebook o tuvísteis un ciber-ligue... Pensad que es gracias a muchísima gente que creemos en lo que hacemos, y que dedicamos muchas horas a la semana para que todo esté en su sitio, los megabits viajen por donde han de viajar y las múltiples tecnologías que utilizamos (TCP/IP, BGP, MPLS, Isis, DSH, XDSL y muchas mas) funcionen como se espera de ellas. Los mecánicos de aviación norteamericanos muestan ufanos unas pegatinas que dicen en inglés: "¿Tuviste un buen vuelo? Dale las gracias a un mecánico." Yo lo adaptaría a mi realidad como "¿Tuviste una buena sesión de Internet? Dale las gracias a un técnico de redes".





